Con ocho años de trayectoria, varios cambios en su formación y una constante evolución musical, Las Capitalinas lanzan al mercado, de la mano de Sello Azul, su cuarto álbum de estudio: "En el bar de Verónica", un disco conceptual que relata las vivencias de una mujer de la calle en la década de los cincuenta.
Para hablar de su nuevo disco y un poco más, nos reunimos con Leslié Picarte, tecladista de la banda, en las oficinas de la SCD.
Hasta el tercer disco de la banda, Las Capitalinas fueron seis, sin
embargo en este cuarto trabajo, se presentan como cuarterto. Leslie,
cuéntame un poco a qué se debe este cambio.
"La rotación de gente es una cuestión natural. Gente que tiene que
trabajar o que se tomaba a la banda como hobbie. Yo creo que en este
momento estamos las personas que tenemos que estar, las que hemos
luchado durante todos estos años. Estamos quienes creemos en este
proyecto y que seguiremos hasta el fin del mundo".
Acerca de las influencias de la banda. ¿Qué toman de los músicos,
folkloristas y cuequeros más antiguos?
El Nano Nuñez... el Nanito..., ha sido una gran influencia para
nosotras, él nos daba clases, por ejemplo a la Val le enseñó como
tocar la caja en las cuecas. Era bien crítico: "No. Así no se toca el
pandero" - decía - y nos enseñaba. Siempre con su petaquita en los
bolsillos del vestón: "Es que estoy resfriado", decía. De él y de los
Chinganeros aprendimos harto. Las chiquillas, al principio, imitaban
lo que hacían los hombres, lo que ellos mismos les enseñaban. El Nano
fue un profesor para todos. Pero hemos tomados influencias también de
las cuecas choras de los bares y del mismo Jazz huachaca del tío
Roberto Parra. Tenemos muchas influencias.
es cueca" ha sido un poco la transición entre los primeros discos y lo
más reciente. ¿Cómo fue recibido este trabajo?
"Los más puristas dijeron que lo que estabamos haciendo no era cueca y
no se podía bailar. Lo criticaron por considerarlo muy abierto, muy
transgresor. No pensamos en hacer un disco de cuecas que se pudieran
bailar; quisimos hacer un disco que se pudiera escuchar. Bueno,
siempre va a haber críticas y nosotras sacamos lo mejor de ellas y
crecemos como banda".
Cuéntame un poco más de esta evolución y cómo llegan a "En el Bar de
Verónica".
Yo creo que todo fluye por casualidad o a veces cuando se tiene
espectativas un poco más grandes, se evoluciona. Nuestros discos han
sido como un proceso. En el primer disco teníamos una gran influencia
de los Chileneros y en el segundo mejoramos un poco el sonido, siempre
haciendo cueca urbana. Luego empezamos a ver nuestras influencias.
Nosotras no escuchamos sólo cuecas. Pensamos en apropiarnos de
nuestras influencias y estilos y fusionarlos, pero todo fue bien
natural y así hicimos nuestro estilo: Estilo Capitalino. Y este disco
bueno, ya habíamos transgredido todo. Hacer un disco completo de
cuecas habría sido un poco más de lo mismo. ¿Qué hacemos? - pensamos
- y nos agarramos de la cueca clásica de los cincuentas, del Nano
Nuñez, de los bares e hicimos un disco completamente conceptual.
Verónica es el personaje principal y en torno a ella gira todo.
Las temáticas de Las Capitalinas son siempre desde el punto de vista
de la mujer, ese es siempre el punto de partida.
¿Qué hacen aparte de Las Capitalinas?
La Karen es profesora de lenguaje, pero ahora dedicada en un 100% a la
música. La Naya esta estudiando para Educadora de Párvulos y está
terminando. La Val se esta cambiando de carrera y yo también estoy
dedicada en un 100% a la música.
Últimamente se les ha visto tocar seguido, ¿cómo les ha ido en la
promoción del disco nuevo?
que te escuche todo tipo de gente. Afortunadamente no hemos tenido un
mes donde no hayamos tocado al menos una vez. Como necesitamos
difundir este disco, también estamos produciendo y co-produciendo
nuestros conciertos. Nos hemos alejado un poco del círculo más
cuequero. Queremos proyectarnos más con este disco.
Increíble, súper bien. Por ejemplo con Ingacio Hernández ya habíamos
trabajado y con Los Porfiados de la cueca siempre nos topamos en
conciertos. A la Vasti Michel la venimos conociendo recién , pero
hemos creado muy buenos lazos. La Paz de Tizana tocó como una semana
en las Capitalinas, super buena onda y entre todos, en general. La
K-reena es un amor de persona. Súper agradable compartir con los
chiquillos de Mawashi. Si uno no se junta y comparte con todas las
personas que estamos en esto, esto nunca va a funcionar. No podemos
estar cada uno para su lado. Todos nos tenemos que unir por una
causa.
Texto: Jorge Jorquera - Foto: Las Capitalinas/Sello Azul
